(escrito por DOS - http://dame2y1.blogspot.com/)
Yo noté en la cara de Bill, en la parroquia de El Paso, que él ya lo sabía.
En realidad, todos lo sabían.
Beatrix Kiddo, The Black Mamba, iba a poder con quienes le habían arrebatado un futuro anónimo y relajado, impropio a su esencia.
En realidad, todos lo sabían.
Beatrix Kiddo, The Black Mamba, iba a poder con quienes le habían arrebatado un futuro anónimo y relajado, impropio a su esencia.
Era justo.
Nadie debería meterse con una mujer. Se toman todo muy en serio. Y tienen memoria.
Aún enterradas vivas, oradan los sepulcros y emergen con una indignación teñida de odio a cuestas.
Someten hasta los que intentan probarse las pilchas de Pai Mei, con una paciencia que al resto de los mortales nos ha sido negada.
Entrenadas para los dolores más agudos, no se rinden ante las lágrimas. Son, así, un riesgo infinito para quienes las eligen como enemigas.
Ni los Crazy 88 o las víboras más venenosas podrán ayudarte si alguien se atreve a morder el corazón de estas guerreras disfrazadas en cuerpos perfectos, generosos al amor.
Te hablo a vos, pebete, muchachito que vas por la vida creyendote un grosso.
Nadie debería meterse con una mujer. Se toman todo muy en serio. Y tienen memoria.
Aún enterradas vivas, oradan los sepulcros y emergen con una indignación teñida de odio a cuestas.
Someten hasta los que intentan probarse las pilchas de Pai Mei, con una paciencia que al resto de los mortales nos ha sido negada.
Entrenadas para los dolores más agudos, no se rinden ante las lágrimas. Son, así, un riesgo infinito para quienes las eligen como enemigas.
Ni los Crazy 88 o las víboras más venenosas podrán ayudarte si alguien se atreve a morder el corazón de estas guerreras disfrazadas en cuerpos perfectos, generosos al amor.
Te hablo a vos, pebete, muchachito que vas por la vida creyendote un grosso.
Con las chicas no se jode.
DOS
DOS







